Pokhara es una tranquila ciudad que ocupa un lugar privilegiado, junto a un profundo y verde lago, entre bosques de montaña y con las relucientes cumbres del Himalaya como telón de fondo. Contemplar el Machhapuchhare y el Annapurna al amanecer desde los miradores elevados de la ciudad o ver su reflejo en las aguas tranquilas del Lago Pwea es una de las cosas más mágicas de las que se puede disfrutar en Nepal.